
El embajador de Cuba en Italia, Jorge Luis Cepero, representante ante los organismos de Naciones Unidas en Roma, presentó sus cartas credenciales a Cindy McCain, directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA), señala hoy una nota.
Durante la ceremonia celebrada la víspera en la sede de esa organización, ambas partes reafirmaron la disposición de continuar fortaleciendo las relaciones y a ampliar la cooperación.
El diplomático cubano trasladó el agradecimiento del gobierno y pueblo de su país al PMA, por su apoyo, así como por su respuesta oportuna ante situaciones de emergencia y tareas de recuperación, señala un comunicado de la misión diplomática.
Cepero se refirió en particular a la reciente asistencia inmediata y sostenida brindada por ese programa de Naciones Unidas a las comunidades más afectadas por el huracán Melissa, que afectó a provincias del oriente de Cuba a fines de octubre del pasado año.
Por otra parte, el diplomático denunció el impacto negativo del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto desde hace más de seis décadas por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, principal obstáculo para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de la población de la isla.
Esa criminal medida unilateral, reforzada tras una orden ejecutiva firmada, el pasado 29 de enero, por el presidente Donald Trump, tiene consecuencias humanitarias sin precedentes, pues dificulta el acceso a mercados, al financiamiento, a insumos y tecnologías, e incrementa los costos de adquisición y transportación de los alimentos, subrayó.
Por su parte, la directora ejecutiva del PMA reafirmó el compromiso de esa organización con su doble mandato de salvar y transformar las vidas, y el propósito de acompañar a Cuba en los complejos desafíos que enfrenta ese país.
McCain destacó la voluntad de ese programa para mantenerse como un socio eficaz en la actualización del modelo económico cubano, en el respaldo a proyectos de desarrollo local, y con la promoción de políticas de protección social.
El PMA prioriza en Cuba el apoyo a las cadenas de valor agrícolas para cultivos nutritivos, desde la producción de semillas y campos hasta el consumo final.
Desarrolla además acciones dirigidas a aumentar la productividad y los ingresos de los agricultores, así como a reducir las pérdidas posteriores a las cosechas, a fin de garantizar un suministro de alimentos estable y diverso para las redes de protección social, con un enfoque centrado en la nutrición.
Por otra parte, proporciona formación, asistencia técnica y equipamiento a los pequeños agricultores y a otros actores de los sistemas alimentarios, con un enfoque centrado en la reducción de la vulnerabilidad de la producción de alimentos, ante los fenómenos extremos y al cambio climático.
Dicho programa, según se señala en el sitio oficial de ese organismo, tiene como objetivos en Cuba, aumentar el rendimiento de los cultivos y mejorar su calidad.