
Una embarcación con ayuda material zarpará hoy desde México rumbo a Cuba, como parte del Convoy Nuestra América, considerado “la conciencia popular del mundo” ante el asedio de Estados Unidos a la isla.
La nave saldrá del puerto de Progreso, en el suroriental estado de Yucatán y, un día después, otras tres lo harán desde Isla Mujeres, en la entidad federativa de Quintana Roo, con el propósito de encontrarse en la mayor de las Antillas el próximo 21 de marzo.

En diálogo con Prensa Latina el activista estadounidense David Adler aseveró que los barcos partirán de México “como el país más simbólico, potente, fuerte y proactivo en su solidaridad con el pueblo” de la nación caribeña.
El coordinador de la Internacional Progresista mencionó que las embarcaciones transportarán igualmente a periodistas y representantes sindicales y de movimientos y partidos políticos, en medio del endurecimiento del bloqueo impuesto por Washington a Cuba.
Adler comentó que la iniciativa global contempla la salida de activistas hacia la isla desde más de 30 países, en un esfuerzo que “realmente representa la conciencia popular del mundo ante un asedio que no solo agrava, sino inflama, inicia y determina la crisis humanitaria en Cuba”.
Debido a las condiciones difíciles por las que atraviesa la nación caribeña, los organizadores determinaron optar por delegaciones más representativas que masivas, aunque miles de personas expresaron su interés en sumarse al proyecto.
En ese sentido, convocaron a esas fuerzas políticas en cada uno de los países a participar el próximo sábado en actos de apoyo al pueblo de la mayor de las Antillas en las calles y ante las embajadas de Washington en todas partes del mundo.
“Una iniciativa que comenzó como una pequeña flotilla de barcos se ha convertido en un convoy que representa a millones de personas en sus propios países que van a salir, marchar, movilizar el 21 de marzo como un día internacional de solidaridad con el pueblo cubano”, destacó Adler.
“La idea –puntualizó-, es que llegamos y rompemos ese asedio de todas las formas que podamos. Esa es la premisa, la idea de este Convoy Nuestra América, y que haya entonces una gran convergencia ahí en La Habana, una entrega masiva de toda la ayuda humanitaria que hemos recogido”.
El organizador del Convoy resumió las razones de esta iniciativa: “Defender a Cuba ahora es defender a toda la Humanidad”.
A su juicio, la amenaza del presidente norteamericano, Donald Trump, resulta “la posibilidad de recolonizar al planeta entero y en ese proceso borrar un siglo y más de lucha anticolonial para ganar la autodeterminación, la independencia, la autonomía que es hoy el orgullo de los pueblos”.
En tal escenario, sostuvo que los activistas no van a Cuba a defender solo un proyecto o un pueblo, sino “el principio sagrado de la autodeterminación”.
“Eso es lo que nos llama, es la llamada de la Humanidad, del derecho internacional, es la idea de que lo que amenaza a Cuba es nada más y nada menos que una premonición a lo que puede pasar a cualquier pueblo que se atreva a negarse a someterse a los intereses de Estados Unidos”, declaró.