FOTOS: PL y CUBADEBATE
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció este martes una campaña de mentiras orquestada por Estados Unidos para justificar su agresión contra la Isla, al tiempo que reafirmó la vocación pacífica de la nación caribeña y confirmó que la Asamblea General de la ONU debatirá el próximo 7 de julio, por 32ª ocasión, la resolución contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington.
En conferencia de prensa, el titular de Relaciones Exteriores mostró documentos que circulan de manera clandestina y que, según dijo, constituyen la base de las presiones que el gobierno estadounidense ejerce contra gobiernos y diplomáticos para impedir la sesión de la Asamblea General de la ONU.
Rodríguez calificó como “capítulos mendaces, calumniosos y ofensivos para la dignidad y la soberanía de cualquier Estado” un documento titulado “El régimen tiene que reformarse”, mientras que otro, que presenta a Cuba como parte beligerante en la guerra de Ucrania, está “lleno de mentiras, sin una sola evidencia, sin un solo dato”.
Asimismo, el canciller rechazó tajantemente la amenaza militar de la mayor potencia militar y nuclear del planeta contra Cuba y reiteró que en la Isla no hay bases militares extranjeras.
La única base extranjera que usurpa territorio de nuestro país es la base estadounidense que ocupa territorio en Guantánamo, afirmó el jefe de la diplomacia de la mayor de las Antillas
Rodríguez subrayó que Cuba ha sido, es y será un país de paz, y recordó que La Habana fue el lugar donde se firmó la proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Presiones de EE.UU. para impedir el debate
El diplomático cubano denunció que el gobierno de Estados Unidos ha desplegado “un esfuerzo inconcebible” para impedir la sesión del 7 de julio, utilizando presiones, chantajes y amenazas contra gobiernos y cancillerías de otros estados. “La misión permanente de los Estados Unidos en Nueva York amenaza con realizar acciones procesales para impedir que la Asamblea General pueda reunirse y deliberar sobre este tema”, afirmó.
Rodríguez reveló que el aparato diplomático del Departamento de Estado está tratando de impedir que la Asamblea General pueda considerar un tema de interés global.

“Tratan de censurar su voz y su derecho a pronunciarse sobre un asunto directamente relacionado con la paz y la seguridad internacional y con el bienestar de todo un pueblo”, agregó.
No obstante, expresó su confianza en que la inmensa mayoría de la comunidad internacional respaldará a Cuba en la sesión, lo que consideró como “respaldar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.
El canciller recordó que el bloqueo ha sido condenado en 31 ocasiones por la Asamblea General con el respaldo de la inmensa mayoría de la comunidad internacional.
«La Asamblea General, el órgano más democrático, universal y representativo de las Naciones Unidas, podrá abordar esta cuestión con objetividad y seguramente en apego a los propósitos y principios de la Carta«, subrayó.
Agresión multidimensional y daños incalculables
Rodríguez calificó la agresión multidimensional de Estados Unidos contra Cuba como “un crimen de lesa humanidad en plena ejecución”, y denunció que el cerco energético y otras medidas de intensificación extrema del bloqueo constituyen “un acto de genocidio tipificado también como un castigo colectivo y una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos y del derecho internacional humanitario”.
El canciller afirmó que Cuba no es ni puede ser una amenaza para Estados Unidos. “El bloqueo y la política de agresión y hostilidad del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba es una amenaza para la existencia y el bienestar del pueblo cubano, para el ejercicio de sus derechos humanos”, subrayó.

En otro orden, Rodríguez Parrilla denunció que en días recientes el gobierno de Estados Unidos trató de impedir que el Programa Mundial de Alimentos de la ONU aprobara ayuda humanitaria en alimentos para Cuba por 116 millones de dólares, utilizando maniobras procesales.
“A pesar de argucia procesal, el gobierno de los Estados Unidos quedó totalmente aislado en una votación democrática en el Programa Mundial de Alimentos. Fue acompañado solamente por un segundo Estado”, afirmó.
El diplomático cubano contrastó esta conducta con el ofrecimiento de ayuda humanitaria de Estados Unidos a Cuba por 100 millones de dólares, que calificó de “fanfarria” que no se ha concretado.
Daños acumulados por 170 mil millones de dólares
Ante la prensa nacional y extranjera acreditada en la Isla, el ministro de Relaciones Exteriores recordó que el bloqueo ha causado daños acumulados por 170 mil millones de dólares y que solo en el año pasado los daños fueron calculados en siete mil 556 millones, casi un 50 por ciento más que el año anterior.

“El daño humano es incalculable. El sufrimiento, las privaciones, la angustia, los apagones, las dificultades con los alimentos, las dificultades para adquirir medicamentos, no pueden contabilizarse en números”, afirmó.
El canciller subrayó que Cuba es una nación amante de la paz y del diálogo, que cree firmemente en el multilateralismo y en el papel central de Naciones Unidas.
“Para las cubanas y cubanos es sagrada la patria libre, soberana, digna e independiente. Por ese ideal, varias generaciones de patriotas han pagado el precio supremo y soportado todos los sacrificios. Ahora no será diferente”, concluyó.
“Se trata de una situación urgente porque la agresión multidimensional del gobierno de Estados Unidos contra Cuba ya está en curso y se intensifica. Sus daños humanitarios son crecientes, los sufrimientos y privaciones que provocan a nuestro pueblo aumentan cada día”, sentenció Rodríguez Parrilla.